¿Qué es el cyberbullyng?

 

El término de Cyberbullying o ciber-acoso se define como el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (especialmente de teléfonos móviles e Internet) para molestar, intimidar, excluir o maltratar de forma deliberada a otros. Este fenómeno se da especialmente en las escuelas.

El uso de Internet y la tecnología debería ser una experiencia positiva para la gente joven, y de hecho, lo es para la mayoría de ellos. No obstante, también existen personas que utilizan la tecnología con fines negativos. Cuanto un joven es “bullied”, es decir, intimidado o acosado por Internet o a través del teléfono móvil por sus compañeros, la Red deja de ser un lugar seguro o divertido para ellos pasando a convertirse en una fuente de temor y miedo.

 

Varios estudios realizados en todo el mundo revelan que más de la tercera parte de la gente joven ha experimentado o ha sido víctima de cyberbullying. Los jóvenes pueden ser participantes, así como víctimas del cyberbullying, y hay riesgos para cualquiera que incurra en esta conducta. Si alguien ha tenido una experiencia de acoso escolar, entonces puede imaginar lo que un usuario siente al ser acosado por un cyberbully que envía mensajes intimidatorios a su móvil o al email, y que deja mensajes hirientes e intimidatorios en sites de redes sociales para hacerle daño.

 

El cyberbullying o acoso por Internet se ha convertido en una herramienta tecnológica de moda, así como en una pesadilla para las víctimas que la padecen. Por tanto, el envío de mensajes amenazadores o imágenes humillantes, la difusión de secretos o información errónea en chats, la distribución de contenidos hirientes por email o “postear” datos falsos y acosar en redes sociales como Facebook, puede ser considerado como un delito penal.

 

 

Se recomieda:

A continuación damos unos consejos que los padres podrán dar a los jóvenes para mantenerse a salvo de cyberbullying:

 

1.- Piensa en lo que vas a postear. Sé precavido o cuidadoso con cualquier información personal que compartas online, incluso con aquellos que conoces, con los emails privados, las conversaciones y los mensajes de texto. Recuerda que la información podría ser publicada por cualquiera con quién la compartas.

2.- Sé agradable online. Esto puede sonar simple, pero si haces comentarios irrespetuosos en la Red existe mayor probabilidad de que te conviertas en víctima de cyberbullying. Trata a la gente como a ti te gustaría que te trataran.

3.- No participes. Aunque tú no seas el agresor no te conviertas en su cómplice, es decir, no permanezcas indiferente ante un acosador. Defiende a la víctima y comenta la situación a tus padres, profesores u otros adultos que tengan capacidad para informar y actuar ante el mal comportamiento.

4.- No seas vengativo. Si alguien dice o hace algo online que te incomoda, es mejor que lo ignores o bien bloquees su contacto. Tomar represalias puede servir únicamente para que el acoso continúe.

5.- Informa de las malas conductas a un conocido. Si alguien continúa haciéndote cyberbullying (online o por teléfono móvil), díselo a tus padres, profesores o a otros adultos en los que confíes.

6.- Comunica la existencia de malas conductas al proveedor de servicio de email, telefonía, mensajería instantánea, redes sociales o cualquier otro servicio online. Es importante que estos estén informados del uso que las personas hacen de sus servicios. Si el contenido es ilegal o no cumple con los términos del servicio, pueden eliminar el contenido denigrante de Internet. Si la actitud es bastante extrema, también puede proporcionar la información de la cuenta y el contenido a las fuerzas de seguridad para cumplir con los procesos legales.

7.- Guarda las pruebas. Si la actitud acosadora persiste, pide ayuda a tus padres u otros adultos para recuperar los mensajes ofensivos, fotos o copias de las conversaciones online. Las formas más graves de cyberbullying deben ser comunicadas a la policía.