Vida etica on-line

Hoy en día las nuevas tecnologías nos permiten acceder a la información, de una forma casi inmediata, y podemos encontrar un gran abanico de posibilidades, pero a su vez, de una forma del todo no controlada. La falta de tiempo, de interés o de control hacia el tiempo que dedican nuestros hijos a los media, sobre todo los digitales,  hace que su educación corra el peligro de no ir bien encaminada así como su propia integridad y formación como persona y además afecta a las relaciones familiares.

El desconocimiento de los padres sobre las nuevas tecnologías y, por el contrario, el conocimiento de estas y su mal uso, hace que nos distanciemos de la realidad de los hijos y que dejemos de ser un modelo a seguir o de orientación para sus conocimientos.

Hay que saber cómo y de qué manera utilizan y consumen nuestros hijos los media. Para ello, primero debemos saber utilizarlos nosotros correctamente y así podremos enseñar, guiar y educar mejor a nuestros hijos. Hay que tener en cuenta que un niño, aunque sea de la generación digital, no nace sabiendo y que, por tanto, se le ha de guiar en su educación, a enseñar a manejar correctamente y a hacer un buen uso de los media. Para ello debemos controlar su utilización (tiempo, contenidos…) y enseñarles valores y pautas que deben asumir y respetar tanto como para su propia integridad como la de las demás personas.

También debemos hacerles entender  lo inapropiado que puede ser el prejuicio de ideas que se pueden hacer a través de los media (como en el sexo, la discriminación racial, integridad personal, drogas, estereotipos…) que les puedan afectar a su vida social dentro y fuera de la red.

Debemos enseñarles que hay límites que no se deben traspasar (como el respeto a uno mismo y a los demás, por ejemplo: no se pueden poner comentarios o colgar según que  fotos en una red social porque atenta contra la integridad de esa persona) y para ello debemos predicar con el ejemplo.

Tenemos que respetar la privacidad de los hijos,  sobre todo a una cierta edad (adolescencia), pero antes debemos asegurarnos que pueden ser capaces por ellos mismos de saber utilizar los media (sobre todo digitales).

Para todo ello aquí os proponemos ocho sencillos principios éticos que debéis seguir y transmitir para navegar correctamente por la red:

 1.  Ante todo respetar a los demás y para que eso sea posible debemos respetarnos primero a nosotros mismos. “No quieras para los demás lo que no desees para ti “. “Hay que quererse a uno mismo para poder querer a los demás”. 

2.    El respeto por los demás y por uno mismo nos hace libres.

3. Mi intimidad es privada al igual que la de los demás y me preocupo de que siga siendo así por mi propia seguridad e integridad como persona.

4.  Con el buen uso de las TIC ayudo a desarrollar adecuadamente mi personalidad, autonomía y calidad de vida teniendo también en cuenta la de los demás.

5.  Si soy menor de edad pido ayuda a un mayor (mejor de la familia o entorno familiar de confianza) para aprender el buen funcionamiento de la TIC y interactúo con  él o ellos para compartir mis experiencias.

6. Si soy mayor de edad soy consciente de la atención especial y individualizada que debo tener con los menores y su uso con las TIC.

7.  Somos conscientes de que el uso de las TIC siempre deben respetar la integridad de las personas así como los derechos humanos y no utilizarlas para actividades al margen de la ley (ver, comprar, promover o compartir actividades relacionadas con la prostitución o pornografía tanto en adultos como infantil, explotación de personas i/o menores, conductas autodestructivas como la anorexia entre otras…).

8.  Siempre tendré en cuenta y respetaré los derechos de autor cuando utilice las TIC.